Una vez que acabó el curso con los alumnos, nuestros principales destinatarios, el claustro inicia una tarea que solamente ellos pueden hacer y para la que es necesaria la ausencia de nuestros queridos niños, adolescentes y casi adultos.




Revisiones, memorias, evaluación de la calidad en la enseñanza, nuevas propuestas para el próximo curso, y un largo etcétera de cuestiones, agotan nuestra agenda en estos días. El objetivo final de toda esta tarea, no es otra que la darle una mayor calidad y profundidad a nuestra tarea educativa.
Revisiones de la implantación del sistema de calidad, junto a la evaluación de las encuestas de satisfacción que, tanto padres, como profesores y alumnos han realizado, ocupan buena parte del tiempo. La evaluación de la acción pastoral, así como de la acción tutorial, y algún proyecto de avance en el idioma de inglés, son algunas de las iniciativas a las que se les están dedicando un espacio importante.
Con estos día, daremos por concluido un curso cargado de experiencias, para todos los gustos, y para todos, al fin y al cabo, un momento para descansar y retomar fuerzas.