Un nuevo santo en la Familia Salesiana

Lunes, 24 de octubre de 2011 Sin comentarios
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Y éste es San Luigi Guanella, canonizado ayer por el Papa en la plaza de San Pedro.Don Guanella

Aquí podéis leer la noticia

Y aquí lo que de él dice la Wikipedia

Los Salesianos de Bilbao nos hablan un poco de su relación con Don Bosco

Y terminamos con una breve biografía

 

 

 

 

   

Nota de los Obispos ante las próximas elecciones generales de 2011

Lunes, 24 de octubre de 2011 1 comentario
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Fieles a sus costumbres, los Obispos españoles han emitido recientemente un documento relativo a las próximas elecciones generales que celebraremos en el próximo mes de noviembre.

Aquí podéis consultarlo, aunque lo trataremos en más profundidad durante el mes próximo, dedicado al tema “El SC y la política”

   

Lectura Dominical (XXX del T.O.)

Lunes, 24 de octubre de 2011 Sin comentarios
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Ex. 22, 20-26; 1 Ts. 1, 5c-10; Mt. 22, 34-40

            ¿Cuál es el mandamiento más importante y principal? Es la pregunta de quien se preocupa por lo fundamental. Perdido ante tal maraña de preceptos (248) y de prohibiciones (365), el fariseo tiene necesidad de saber qué es lo fundamental y para ello pregunta.  La primera parte de la respuesta que Jesús l da corresponde al Shemá Israel: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tus fuerzas y con toda tu mente”. A ello adjunta en igualdad de importancia el amor al prójimo. Con ello Jesús está expresando un único movimiento del amor que encuentra en Dios y el en el prójimo su meta.

Nosotros podríamos seguir preguntándonos con el fariseo, ¿qué es amar? Evidentemente el amor al que Jesús se refiere está más allá de un movimiento romántico del corazón, más allá del sentimiento. Es una actitud vital de realizar y vivir lo que es la voluntad de Dios impulsando el nuevo orden de vida que Dios quiere. El amor a Dios recrea la historia y el mundo haciéndolo nuevo. Quien ama a Dios vive en voluntad de Dios. Por eso el amor a Dios tiene para el creyente y la comunidad una dimensión social. Amor a Dios y compromiso por la justicia y vida mejor para los últimos son indisociables. Esto queda muy claro en los preceptos que el texto del éxodo hoy hemos proclamado: en primer, está la necesidad de rechazar la idolatría viviendo en fidelidad al único Dios verdadero. Como consecuencia de lo anterior vivir en fe creando y favoreciendo mejores condiciones de vidas para los últimos –extranjeros, huérfanos y viudas, y pobres-. Es desde este único movimiento desde donde Jesús reivindica la inseparabilidad del amor a Dios y al prójimo, entendido éste, como el compromiso por hacerle devolver su dignidad como persona. El mismo san Juan será quien manifieste que la veracidad del amor a Dios está en la realidad del amor al hermano. “No podéis amar a Dios a quien no veis, si no amáis a Dios a quien no veis” (1 Jn 2,9).

Con el paso del tiempo podemos haber pervertido nuestro estar “religado con Dios” y hacerlo consistir en una experiencia más o menos psicológica de estar a gusto dentro de la religión. ¿Es esta la fe a la que nos llama el evangelio de hoy? Una fe que se reduce a la dimensión personal e individualista no tiene nada que ver con la fe que se nos pide desde el evangelio de Jesús. El sentirnos a gusto y no inquietados con el evangelio puede ser fruto de un “corazón acostumbrado” y que no da frutos de conversión. Y ello es traicionar el evangelio.

El modelo de una comunidad que vive y redimensiona su existencia desde la fe es la que Pablo alaba al contemplar la vida de la comunidad de Tesalónica: una comunidad que se deja trabajar internamente acogiendo dentro de ella en obediencia la acción del Espíritu Santo; una comunidad que acoge el evangelio desde la convicción profunda. Una acogida así del evangelio es una fuerza imparable que llega a contagiar: El mensaje corre de boca en boca; es llamativo e impacta. El peligro es cuando manipulamos y traicionamos el evangelio haciendo pactos con los poderes ya entonces la palabra deja de tener que decir algo entre los pobres.

El Domund está reivindicando de la comunidad creyente un evangelio anunciado y predicado, venciendo toda dificultad,  entre los más pobres, favoreciendo entre estos la humanización y la dignidad de vida. Es lo que Jesús vino a anunciar. Por eso, como e Padre envió a Jesús, Él nos envía.

 Miguel Conrado Montes Infante, SDB

   

DOMUND: nos vemos el 23/10/11 a las 11:30

Miércoles, 19 de octubre de 2011 Sin comentarios
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El próximo día 23 de Octubre, se celebra el DOmingo MUNDial de las misiones, es la “fiesta de la catolicidad y de la solidaridad universal” (Estatuto OMP, art. 7) como todos sabemos.

Y por este motivo os invito a compartir la eucaristía en la parroquia a las 11:30.

Es tan importante nuestra cooperación tanto a nivel económico (limosna), como con la oración hacia los más necesitados.

Os animo a la participación como la gran familia que somos y con gesto de sacrificio y entrega por los demás, todos aquellos que no podáis asistir, os ruego que tengáis presente este momento aunque sea con una simple oración.

   

Lectura Dominical (Domingo XXIX del T.O.)

Martes, 18 de octubre de 2011 Sin comentarios
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Is 45, 1.4-6; 1ª Ts 1, 1-5b; Mt 22, 15-21

      La perícopa del evangelio de hoy consta de una pregunta por parte de los fariseos para comprometer a Jesús y de la respuesta de Jesús para fijar bien su posición y doctrina al respecto; todo ello en el contexto de querer cazar a Jesús.

      La pregunta sobre la licitud o no licitud de pagar impuestos al Cesar -¿estamos obligados a pagar impuestos al Cesar, o no? (Mt 22, 17)- no es una pregunta ni inocente, ni con intención de clarificar una posición. Es toda ella, una pregunta mal intencionada y con el objetivo de, según que pronunciamiento, poder acusar a Jesús. Si se pronuncia de modo favorable al pago del impuesto al Cesar sería acusado por parte de los oyentes más piadosos y más patriotas de no reconocer la soberanía de Dios y de colaborar con el poder romano invasor. Si por el contrario, rechaza el pago del impuesto al Cesar, podría ser acusado ante las autoridades como agitador social y partidario de la liberación del yugo romano. Diera la respuesta que diera Jesús no tendría escapatoria y se le situaría partidario de un sector o de otro. Podríamos pensar que la respuesta que Jesús da es la más inteligente y política para escabullirse de la situación comprometida. ¿Pero, cuando hemos visto a Jesús no afrontar con valentía las situaciones, por muy adversas que sean, y por mucho que le comprometan su vida? ¿Cuándo hemos visto a Jesús ser político y no pronunciarse con claridad frente al proyecto de Dios y su Reino?

      La respuesta de Jesús no la podemos situar ni como política ni como evasiva, sino como la respuesta de quien tiene claro el proyecto de Dios sobre la historia y las relaciones de los hombres y mujeres dentro de esta historia.

  • Jesús reivindica la supremacía de Dios que conduce la historia sin que quienes se creen artífice de la historia, a veces, sean consciente. Es a lo que el profeta Isaías se refiere cuando va enumerando todas las acciones que Yahvé Dios va realizando y apostilla “sin que tú me conocieras”. La historia tiene un plan establecido por Dios.  Y la plenitud de esta historia no es otro que el desarrollo de dicho plan. La importancia de la respuesta de Jesús no estriba en reconocer dos esferas separadas: el mundo de lo profano, y el mundo de lo sagrado como dos modos de actuación diferentes, sino en reconocer la implicación de uno en otro declarando que también en el mundo de lo profano Dios tiene una palabra que decir.  Jesús reivindica que el sentido originario del mundo, sus actuaciones y decisiones no es otro que consumarse como Reino de Dios. Es la llamada por parte de Jesús a que podamos preguntarnos y discernir si este es el mundo que Dios piensa y quiere y nos pongamos a trabajar en la dirección de hacer de este mundo, de la sociedad, el mejor mundo de Dios.
  • Hacer de nuestros poderes políticos, económicos, sociales, etc., la norma suprema, sin referencias al proyecto de vida de Dios y del Evangelio, es caer de nuevo en manos de los nuevos cesares que se proclaman “hijos augusto de Dios y pontífice máximo” y, que reivindican de nosotros, vivir subyugación. Toda norma y comportamiento sean, emanadas del poder civil o del eclesiástico, tendrían su naturaleza de ciudadanía y legitimación en la medida que reprodujera y ayudara a realizar el mundo que Dios piensa y que adelantara el hacer realidad aquí y ahora del Reino de Dios.
  • Un segundo elemento, que nos desvela este evangelio es la del rechazo a toda adoración o idolatría provengan éstas de los estamentos de poder, prestigio, dinero, narcisismo, o de los mismos ámbitos eclesiásticos. “Yo soy el Señor no hay ninguno otro; fuera de mí no hay Dios”, nos dice el profeta Isaías y “dar a Dios lo que es de Dios”, nos recuerda el evangelio. No confundir los planos de nuestra adoración y entrega: reconocer lo que es importante y fundamental y lo que es secundario y superfluo que  no puede anular y relegar lo fundamental y primario; reconocer, que a lo que debo mi entrega y mi apuesta de vida no es al dinero, al poder, al prestigio, a la fama, etc., sino a Dios para hacer de mi vida, de la de los demás, y de la sociedad, signos del Reino.
  • Y como tercero, reconocer la imagen de Dios, y devolver en ellos a Dios lo que es de Dios. Jesús se refería en hacer opciones serias y comprometidas por los preferidos de Dios; por aquellos que son la imagen más clara de Dios por los que Dios vela de modo cuidadoso. En ese grupo entran los empobrecidos, los últimos, lo que sufren la más severa marginación. Para Jesús y su Buena Noticia, estos se encuentran en este grupo porque los Cesares –poder, dinero, política-, de nuestro tiempo les han robado la parte que le correspondía. Han sido sacrificados en aras de los “Césares” absolutos. Hay que devolver a estos empobrecidos los que les pertenece y situar las cosas en su sitio: “Dar al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios”; entonces si, que el mundo sería como Dios lo piensa, y estaríamos adelantando la venida y la construcción del Reino.
Miguel Conrado Montes Infante, SDB