Gracias, Señor, por elegirme a mí. ¡ Es tan gratificante tu elección!
Me enviaste a una familia sin problemas, acomodada; unos padres que pasan día y tarde trabajando, ganando dinero para tener una gran casa, un buen coche, y hasta un bonito apartamento en la playa. Casi no los veo durante la semana, pero, no importa, merece la pena.
Cuando abro mi despensa, me acuerdo de Ti, no me falta de nada, hay de todo, hasta esos productos exóticos cosechados por chavales de mi edad..., a los que Tú no elegiste por preferirme a mí. ¡Has hecho una buena elección, me siento orgulloso!
Sabes bien que te visito todos los días al entrar en el cole y te pido que me sigas mimando. ¡qué cole tengo, Señor! Amplias aulas, patios de juegos, polideportivo, salas de audiovisuales, ordenadores.... ¡Y unos profes! preocupados para que aprenda mucho y que el día de mañana sea alguien importante. ¡Si no fuera por algún que otro profe que nos quiere comer el coco, hablando de injusticias sociales, pobreza, y no sé qué cosas del tercer y cuarto mundo! Esto, Señor, si no fuera por ellos, sería un paraíso, pero.. ¡siempre hay algún garbanzo negro!, ¡ganas de fastidiar! Los que mandan en el colegio deberían hacer algo con estos profes que rompen la armonía del cole.
Gracias por elegirme para vivir la Europa cristiana, la tierra de María Santísima, la sociedad del bienestar. Si me has elegido esta tierra para vivir, seguro que Tú, Señor, también, te encuentras a gusto en esta parte del mundo, y no en esos países, que luchan por un trozo de pan, hay guerras, no saben vivir en democracia, ni tienen idea de buenos modales. Seguro que entre nosotros estás más tranquilo y no con tantos problemas. ¡Has hecho una buena elección!
Cuando algunos, que dicen saber de historia, quieren demostrar que somos ricos a costa de los que son pobres, que somos responsables de la miseria que hay en esos países... ¡me pongo de los nervios! ¿Qué sabrán de historia? Nosotros le llevamos nuestra cultura, nuestra civilización, la forma de trabajar la tierra, de hacer fábricas... ¡y ni caso! ¿De qué se quejan ahora?..hasta tenemos que mandar nuestros soldados para poner orden en esos países ¡Tienen lo que se merecen!
Gracias, Señor, mil gracias, por elegirme, por estar a mi lado, por protegerme de tanta miseria.
¡Me siento orgulloso de tener a un Dios como Tú!
.... Y mucho más orgulloso, cuando pienso que YO NO HE HECHO NADA PARA TENER LO QUE TENGO.