Presentación

Hablar de parroquia animada por salesianos es hablar de la aportación original que éstos ofrecen dentro de una iglesia particular, aportación que tiene su origen último en la experiencia a la que les ha llamado el Espíritu mediante la vocación. Por tanto, el desarrollar la identidad salesiana en la parroquia es una condición de vida para los salesianos y un derecho de la Iglesia a ser enriquecida con un don que la hace más universal y eficaz en la fermentación evangélica del Mundo.

Cuando un Obispo pide a los salesianos que se hagan cargo de una parroquia y ellos aceptan es, normalmente, porque se ha constatado por ambas partes la condición de una feliz convergencia entre el carisma de Don Bosco y las necesidades pastorales del territorio. La Comunidad parroquial acoge la presencia del carisma salesiano como una aportación específica y peculiar, que enriquece su vida cristiana. A su vez el carisma salesiano se abre a la riqueza de la comunidad eclesial, para acoger la variedad de dones y funciones que el Espíritu suscita, y hace que converjan entre sí y se complementen mutuamente, en vista a la única comunión y misión.

La aportación del carisma salesiano acentúa algunas opciones pastorales que dan a la parroquia una fisonomía propia:

  • Tener siempre presente el Aguinaldo 2011 de nuestro Rector Mayor, D. Pascual Chávez Villanueva:

“¡He aquí el Cordero de Dios!… ¿Qué buscáis?... Maestro ¿dónde habitas? Venid y veréis” (Jn 1, 36-39).

  • Profundizar en la convicción de que la evangelización y la vocación son dos elementos inseparables pues, como dice el sucesor de Don Bosco, “un criterio de autenticidad para una buena evangelización es la capacidad de ésta para suscitar vocaciones, para madurar proyectos de vida evangélica, para implicar enteramente la persona de los que son evangelizados hasta hacer de ellos discípulos y apóstoles”.
  • Identificarnos en todo momento con el lema para este año: “Como Cristo y Don Bosco, ¡regala tu vida!".